Bergoglio no reconoce el reinado de Cristo.

San Agustín:

Todos los errores de los herejes acerca de Cristo se pueden reducir a tres clases: los concernientes a su divinidad, a su humanidad, o a ambas a la vez ( Sobre las hereitas. 8).

apostata-blasfemoBergoglio niega el reinado de Cristo y las profecías bíblicas mesiánicas.

Daniel 8:11
Y se engrandeció hasta el príncipe de la fortaleza, o de los fuertes, y le quitó el sacrificio perenne, y abatió el lugar de su santificación.

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Bergoglio en su último discurso político, en su  lucha de clases marxista , dijo que “Jesús no era un príncipe” y torciendo las Escrituras, les predicó a sus seguidores, un falso cristo, un seudo- mesías- reformador social.

Pero, ¿por qué Jesús es capaz de decir estas cosas? Porque Él se ha hecho todo en todos, cercano a todos, a los pobres. Era un pastor que estaba entre la gente, entre los pobres. Trabajaba todo el día con ellos. Jesús no era un príncipe.

Como la astuta serpiente en el desierto Bergoglio también rechaza a Cristo Redentor que vino a llamar a los pecadores a que se conviertan y abandonen su vida de pecado para que se puedan salvar. Bergoglio está tentando a los hombres para que acepten al falso cristo que les promete saciar las necesidades materiales a cambio de la apostasía de la Verdad, para que ellos rechacen a Cristo Rey y acepten al ídolo de la masonería.

La impostura religiosa del Anticristo que se presenta como un seudo-mesianismo político,  “intrínsecamente perverso”,  donde el hombre ocupa el lugar de Dios, un seudo-mesianismo secularizado, que se esconde bajo la máscara,  de la falsa redención de los pobres.

San León Magno:

La fe católica enseña y exige que debemos reconocer en nuestro Salvador dos naturalezas: aunque cada una conserva sus propiedades, están unidas ambas en una tan perfecta unidad que nosotros, desde el momento en que el Verbo se hizo carne en el seno de la bienaventurada Virgen por amor al género humano, no podemos pensar en la divinidad sin lo que es hombre, ni tampoco en el hombre sin lo que es Dios. (Sermón 52).

Con esta nueva blasfemia  Bergoglio, niega las profecías bíblicas, que señalan a Jesús  como Príncipe, hijo de David y como Rey (Cf. Zacarías 9:9, Daniel 7:14, Sal. 72:11).

La Escritura le da ambos  títulos reales  a Jesucristo, de Rey y Príncipe, así como David también es llamado a su vez rey y príncipe (Cf. Ezequiel 34:24). La Escritura también nos enseña  que Jesús  está  por encima de todo principado, autoridad, poder y dominio.   (Cf. Efesios 1:21)

Isaías 9:6 Porque una criatura nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. Estará el señorío sobre su hombro, y se llamará su nombre «Maravilla de Consejero», «Dios Fuerte», «Siempre Padre», «Príncipe de Paz».

«Príncipe de Paz». El estado pecaminosos convierte el hombre en enemigo de Dios, solo abandonando el pecado se acepta a Cristo como Redentor, que nos devuelve la armonía con Dios.

Hechos 5:31 A éste ensalzó Dios con su diestra por príncipe y salvador , para dar a Israel el arrepentimiento y la remisión de los pecados.

Mateo 1:1 Libro de la generación de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.

Rábano (Catena Aurea)
Cuando dice de Jesucristo, expresa su dignidad real y sacerdotal. Pues el soberano Josué , que en figura llevó primero este título, fue el primero que obtuvo la jefatura del pueblo de Israel después de Moisés, y Aarón, consagrado por la unción mística, fue el primer sacerdote de la Ley.
Ambrosiaster, quaestiones Novi et Veteri Testamenti, q. 45 (Catena Aurea)
Lo que por el don sagrado concedía Dios a los que eran ungidos para ser reyes y sacerdotes, lo ha realizado el Espíritu Santo en el Hombre Cristo añadiendo una purificación, pues el Espíritu Santo purificó lo que de la Virgen María se formara para ser cuerpo del Salvador. Esta es la unción del cuerpo del Salvador, por esto se ha llamado Cristo.
En Jesús,  se cumplió la profecía mesiánica que Dios mismo hizo al Rey David.
Pseudo-Crisóstomo, opus imperfectum super Matthaeum, hom. 1
Mas porque la prudencia impía de los judíos negaba que Jesús fuese de la descendencia de David, por eso el evangelista añade: “Hijo de David, hijo de Abraham”. Pero, ¿no basta decir hijo de sólo Abraham o de sólo David? No, porque a ambos fue hecha la promesa de que de ellos había de nacer Cristo: a Abraham en el Génesis: “Y en tu semilla serán bendecidas todas las naciones de la tierra” ( Gén 22,18); a David en el Salmo: “Del fruto de tu vientre pondré sobre tu trono” ( Sal 131). Por eso lo llamó hijo de ambos, para demostrar que las promesas hechas a ambos se habían cumplido en Cristo, y además porque Cristo había de tener tres dignidades: rey, profeta y sacerdote. Abraham fue profeta y sacerdote; sacerdote, como le dijo Dios en el Génesis: “Toma para mí una vaca de tres años” ( Gén 15,9); y profeta, según lo que el Señor dice de él al rey Abimelek en el Génesis: “Es Profeta y rogará por ti” ( Gén 20,7). David fue rey y profeta, pero no sacerdote. Cristo fue, pues, llamado hijo de ambos, para que la triple dignidad de ambos se reconociese en él por derecho de nacimiento.

Glosa ( Catena Aurea)

El profeta Isaías, inspirado por la sublimidad de la visión divina, dijo: He visto al Señor sentado sobre un solio elevado y excelso; y la casa estaba llena de su majestad, y lo que estaba debajo de él llenaba el templo.

Mateo 2:2 preguntando: ¿Dónde está el nacido rey de los judíos? Porque nosotros vimos en oriente su estrella, y hemos venido con el fin de adorarle.

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 Mt 2,11: “cayendo de rodillas, lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra”.

San Ireneo: Los Reyes Magos manifestaron por la naturaleza de sus dones quien era Aquel que adoraban; la mirra indicaba que Aquel era el que había de morir y ser sepultado por el género humano; el oro, que era un Rey cuyo reino no tenía límites; el incienso, que Aquel era el Dios que se había dado a conocer en Judea, y manifestado a las gentes que no le buscaban. ( sent. 4, Tric. T. 1, p. 86.)

Ambrosiaster, quaestiones Novi et Veteri Testamenti, q. 63 (Catena Aurea)

O comprendieron que el Rey de los judíos había nacido, porque la estrella solía ser signo de un rey temporal. Estos magos caldeos no estudiaban el curso de los astros con intención torcida, sino por curiosidad científica; porque, como puede entenderse, ellos seguían las tradiciones de Balaam, que había dicho: “Una estrella nacerá de Jacob”
( Núm 24,17). Así, viendo ellos una estrella que no era de las constelaciones ordinarias, juzgaron que ésta era la que Balaam había anunciado como señal del nacimiento del Rey de los judíos.”

Hebreos 1: 3 el cual, siendo resplandor de su gloria e impronta de su sustancia, y el que sostiene todo con su palabra poderosa, después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.

Hebreos 1: 6 Y nuevamente al introducir a su Primogénito en el mundo dice: Y adórenle todos los ángeles de Dios.

Juan 1:49 Al oír esto Natanael, le dijo: ¡Oh Maestro!, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel

Juan 9:38 Entonces dijo él: Creo, Señor. Y postrándose a sus pies, le adoró.

San Hilario, De Trin. 1, 6

Si hubiera bastado una confesión cualquiera para la perfección de la fe, entonces se le habría dicho: ¿Crees tú en Cristo? Pero como casi todos los herejes habían de tener constantemente en sus labios este nombre para confesarlo como Cristo y sin embargo negarlo como Hijo de Dios, se exige para la fe lo que es característico de Cristo, a saber: que se crea en Cristo como Hijo de Dios. ¿De qué sirve creer en el Hijo de Dios, si se le cree como criatura, cuando la fe en Cristo exige de nosotros que creamos en Cristo no como criatura de Dios, sino en Cristo como Hijo de Dios?

 

Apocalipsis 19:16 Y tiene escrito en su vestidura y en el muslo: Rey de los reyes y Señor de los señores.

San Agustín

Hombre verdadero, Dios verdadero; Dios y hombre: Cristo total. Esta es la fe católica […]; quien ambos términos confiesa, es católico. Este tiene una patria y un camino […]. El es la patria a donde vamos, El es el camino por donde vamos. Vayamos por El a El y no nos extraviemos ( Sermón 93).

San Vicente de Lerins:

La Iglesia adora una sola divinidad en la plenitud de la Trinidad, y la igualdad de la Trinidad en una única y misma majestad; profesa un solo Cristo Jesús, no dos; el cual es igualmente Dios y hombre. Cree que en El hay una sola persona, pero dos sustancias; dos sustancias, pero una sola persona ( Conmonitorio, n. 13).

 

San Ambrosio: Aunque nació de virgen en el tiempo y como hombre según la carne, es, sin embargo, eterna su generación, porque lo engendró el Padre antes de que las cosas fueran hechas; y así, habiendo recibido de su madre la vida corporal, en la cual depende de ella, permanece no obstante unido al Padre por la virtud divina. ( Sobre las vírgenes, 3, 2).

 

San Cirilo de Alejandría:

Posee Cristo la soberanía sobre todas las criaturas, no arrancada por fuerza ni quitada por nadie, sino en virtud de su misma esencia y naturaleza. ( Coment. sobre San Lucas, 10).

 

San Ambrosio: Incluso los herejes parece tener a Cristo, porque ninguno de ellos niega el nombre de Cristo. Sin embargo, cualquier persona que no confiesa todo lo que pertenece a Cristo de hecho niegan a Cristo.”

Hebreos 7:26
Así es el Sumo Sacerdote que nos convenía: santo, inocente, incontaminado, apartado de los pecadores, encumbrado por encima de los cielos.

El blasfemo Bergoglio niega la  dignidad real y sacerdotal de Jesús así como su naturaleza divina.

Juan 5:23 para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió.

El papa León XIII enseñaba en la “Inmortale Dei” la obligación de los Estados en rendir culto público a Dios, homenajeando su soberanía universal. El Papa Pio XI, el 11 de diciembre de 1925, instituyó la solemnidad  de Cristo Rey con la finalidad de recordar la soberanía universal de Jesucristo.

2 Reyes 19:22 ¿A quién piensas que has insultado tú, y de quién has blasfemado? ¿Contra quién has levantado la voz y alzado en alto tus ojos insolentes? Contra el Santo de Israel.

De esta manera Bergoglio también nos comprueba que no es papa, porque no puede ser representante de Cristo- Rey quien no lo reconoce como Rey.  Precisamente por el reinado de Cristo es que llamamos a San Pedro, el Príncipe de los Apóstoles. Concepto que estos herejes modernistas rechazan.papa-verdadero

 

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Bergoglio burlándose de la tiara papal.

 

Por eso Bergoglio rechaza el trono papal, la tiara o corona papal  y las vestimentas reales. bergoglio-rebelion

Heresiarca Bergoglio en México : “La Iglesia no necesita príncipes”

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Bergoglio burlándose del papado  utilizando simbología pagana en mitra, casulla y báculo blasfemos.

Bergoglio blasfema constantemente a Jesucristo mientras al mismo tiempo logra que sus seguidores lo idolatren y lo traten como si fuera un “príncipe”, y en lugar de obedecer las leyes de Dios y de su Iglesia, hace lo que le da la gana.

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Daniel 8: 25.

Y, por su habilidad, triunfará el engaño entre sus manos. Se exaltará en su corazón, y por sorpresa destruirá a muchos. Se alzará contra el Príncipe de los Príncipes, pero – sin que mano alguna intervenga – será quebrantado

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Apocalipsis 13:6.
Con eso abrió su boca en blasfemias contra Dios, blasfemando de su nombre, y de su Tabernáculo, y de los que habitan en el cielo.

El profeta Daniel nos advierte que ese rey usurpador que se toma el poder profiere blasfemias contra Dios.

Daniel 11:36. Y hará el rey cuanto quiera, y se levantará soberbio e insolente contra todos los dioses; y hablará con arrogancia contra el Dios de los dioses, y todo le saldrá bien, hasta tanto que se despliegue la cólera de Dios, porque así está decretado.

Pero a Bergoglio, a sus seguidores y cómplices les aguarda el castigo eterno.

Apocalipsis 17:14 Estos pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, siendo como es el Señor de los señores y el Rey de los reyes, y los que con él están son los llamados, los escogidos y los fieles.

 

San Hilario: Como Jesucristo es el capitán de todos los santos, el demonio es el jefe de todos los pecadores. (Psalm. 139, sent. 18, Tric. T. 2, p, 26 l.)”

2 comentarios en “Bergoglio no reconoce el reinado de Cristo.

  1. Colosenses 1: 16.
    porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades: todo fue creado por él y para él

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