La primera tentación de Cristo: ¡Conviértete en un reformador social, en un marxista´teólogo´ de la liberación!

El fautor de la teología de liberación : Satanás

Satanás buscaba convertir a Cristo en un reformador social y rechazó a Cristo como Redentor
Explica el Arzobispo Fulton Sheen que Jesús fue acusado de ser demasiado religioso «Porque Él era demasiado religioso, Él no era lo suficientemente político. Los jueces religiosos dijeron que Él no tenía ninguna preocupación por el hecho de que los romanos eran sus amos, y que podrían expúlsalos de su país (Juan 11: 47-48). Al hablar de un reino espiritual, una ley moral superior, y su divinidad, y al convertirse en el líder de una cruzada espiritual, Él fue acusado de ser indiferente a las necesidades de los pueblos y el bienestar de las naciones .”

LA PRIMERA TENTACIÓN DE CRISTO: ¡CONVIERTETE EN UN TEÓLOGO DE LA LIBERACIÓN!

Arzobispo Fulton J. Sheen:
“La primera tentación de nuestro Señor fue la de convertirse en una especie de reformador social y dar pan a las multitudes del desierto que no pudieran encontrar en él más que piedras. La visión del mejoramiento social sin una regeneración espiritual ha constituido una tentación a la que han sucumbido por completo muchos hombres importantes de la historia”.
“El maligno espíritu le estaba diciendo: “¡Empieza con la primacía de lo económico! ¡Olvida todo lo referente al pecado!” Todavía sigue diciendo lo mismo con diferentes palabras…”
“Nuestro Señor no estaba negando que los hombres deban ser alimentados, o que deba predicarse la justicia social, sino que aseguraba que estas cosas no son lo primero de todo. En realidad, estaba diciendo a Satán: “Me estas tentando para que establezca una religión que suprima las necesidades; tú quieres que yo sea un panadero en vez de un salvador; un reformador social en vez de un redentor. Me estás tentando para que me aleje de mi cruz, sugiriéndome que yo sea un caudillo barato del pueblo, llenando sus vientres en vez de llenar sus almas. Quisieras que yo comenzara con la seguridad en vez de terminar con ella; quisieras que yo trajera la abundancia externa en vez de la santidad interior”.
“¡Yo sé que es el hambre humana! Yo mismo he pasado cuarenta días sin comer nada. Pero rehúso convertirme en un mero reformador social que se limita a abastecer el vientre. No puedes decir que me desentienda de la justicia social, porque en este momento estoy sintiendo el hambre del mundo”.
“¡Apártate, Satán! Yo no soy como un obrero social que nunca ha sentido hambre él mismo, sino uno que dice: “¡Yo rechazo cualquier plan que prometa hacer más ricos a los hombres sin hacerlos más santos!” ¡Recuérdalo! Yo, que digo: “¡No sólo de pan!”, ¡no he probado el pan desde hace cuarenta días!”.
-Vida de Cristo, Ed. Herder, Barcelona 1996, p .63-64

El Arzobispo Fulton Sheen dijo que “Judas Iscariote es el santo patrón de los que dividen esa ley universal de Dios: el amor a Dios y amor al prójimo”.
La aparente preocupación por el pobre caracteriza a quienes imitan a Judas Iscariote; que ponen a las criaturas por encima de Dios, para ocultar su traición detrás de esa fachada.

Anuncio publicitario