Renzi se reunió en secreto con Francisco para negociar su pasividad ante las uniones gays

El mismo Modus Operandi con el que Bergoglio traicionó a Cristo en Argentina para apoyar las uniones civiles gay en el 2010.

 

Apocalipsis 17 – Biblia Torres Amat 1825

Condenación de la gran ramera

1. Vino entonces uno de los siete ángeles, que tenían las siete tazas, y habló conmigo, diciendo: Ven, te mostraré la condenación de la gran ramera, que tiene su asiento sobre muchas aguas,

2. con la cual se amancebaron los reyes de la tierra, y con el vino de su torpeza, o idolatría y corrupción de costumbres, están emborrachados los que habitan en la tierra.

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por Carlos Esteban | 19 febrero, 2019
El anterior presidente del Gobierno italiano, el socialdemócrata Matteo Renzi, no votado, se reunió en secreto con Francisco durante su mandato para asegurarse de que la Iglesia no montaría una fuerte contestación contra su ley de uniones de personas del mismo sexo.

Lo cuenta en Italia Il Fatto Quotidiano: el presidente del Gobierno italiano de entonces, Matteo Renzi, del Partido Democrático, acudió varias veces de noche al Vaticano a entrevistarse en secreto con Su Santidad. El motivo era la inminente aprobación de la ley que formaliza y regula las uniones homosexuales, similar en todo a las aprobadas en otros países como el nuestro salvo en una cosa: el nombre. No se les llama ‘matrimonios’, aunque tengan idénticos derechos.

Fue la única condición en la que insistió el Santo Padre, según informa Il Fatto. Las conversaciones tuvieron todo el aire de una conspiración: ocultas a la prensa, de noche, e incluso a solas, ya que los acompañantes del Papa y los asesores del propio Renzi debían abandonar la habitación antes de que empezase realmente la ‘negociación’.

Eso explica uno de los ‘misterios’ que rodean la aprobación de la controvertida ley. Los obispos no se movilizaron y, en general, el mundo católico ‘oficial’ se mostró extrañamente poco hostil con una reforma que daba la vuelta a milenios de derecho de familia.

Matteo Renzi, líder del socialdemócrata Partido Democrático, creado ‘ad hoc’ tras el derrumbe de los partidos tradicionales en Italia, era el tercer jefe del Ejecutivo italiano nombrado ‘a dedo’, sin pasar por las urnas, por el presidente de la República, en una sucesión de ‘técnicos’ impuestos por Europa, furiosamente europeísta e inmigracionista.

De hecho, las simpatías vaticanas y de los obispos italianos por el partido de Renzi en las últimas elecciones, así como su decepción ante la derrota a manos de los ‘populistas’ de izquierdas (Movimiento 5 Estrellas) y de derechas (la Liga), no fueron excesivamente disimuladas. La recién creada -e irrelevante- Unión Católica fundada a instancias de la Curia para combatir a Salvini y su Lega no deja de ser un PD con una pátina católica.

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