Bergoglio se burla de Dios pidiendo ´oraciones para hacer su trabajo´ a un otro sodomita impenitente que rechaza obedecer las Leyes de Dios

apostata mason bergoglio

 

buena-ondaApostasía: Bergoglio le pide oración a un homosexual públicamente reconocido.

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Bienes espirituales y físicos del ayuno 🙏

Levítico 16:29-31

29 »Ésta será una ley permanente para ustedes: el día diez del mes séptimo deberán ustedes dedicarlo al ayuno y suspender todas sus labores, lo mismo los israelitas que los extranjeros que vivan entre ustedes, 30 pues en ese día se obtendrá el perdón de los pecados de ustedes delante del Señor, y quedarán limpios de todos ellos. 31 Es una ley permanente: ese día será para ustedes un día especial de reposo y dedicado al ayuno.

cenizas miercoles

El ayuno es un medio efectivo para buscar el auxilio de Dios.

  • Mis rodillas se han debilitado por el ayuno, y está extenuada mi carne. Salmos 109:24 – Biblia Torres Amat 1825

El ayuno fortifica el espíritu, mortificando la carne y su sensualidad; eleva el alma a Dios; abate la concupiscencia, dando fuerzas para vencer y amortiguar sus pasiones, y dispone el corazón para que no busque otra cosa distinta de agradar a Dios en todo (San Francisco de Sales, Sermón sobre el ayuno).

El ayuno purifica el alma, eleva el espíritu, sujeta la carne al espíritu, da al corazón contrición y humildad, disipa las tinieblas de la concupiscencia, aplaca los ardores del placer y enciende la luz de la castidad (San Agustín, Sermón 73).

Algunos Resultados bíblicos del Ayuno:

Una Nación fue liberada de la muerte. Ester 4

La ciudad de Nínive fue salvada del castigo divino. Jonás 3

Deuteronomio 10,10 “en cuanto a mi, me estuve en el Monte, como la primera vez, cuarenta días y cuarenta noches, en ayuno. También esta vez me escucho Yahveh y renuncio a destruirte”.

Los espíritus malignos son expulsados con el poder del ayuno y la oración . Mateo 17: 14-21

Joel 2:12 “volved a mi de todo corazón, con ayuno, con llanto, con lamentos”

13. Pero yo mientras ellos me afligían, me cubría de cilicio, humillaba mi alma con el ayuno, no cesando de orar en mi corazón. Salmos 35

Tres cosas hay, hermanos, por las que se mantiene la fe, se conserva firme la devoción, persevera la virtud. Estas tres cosas son la oración, el ayuno y la misericordia. Lo que pide la oración, lo alcanza el ayuno y lo recibe la misericordia. Oración, misericordia y ayuno: tres cosas que son una sola, que se vivifican una a otra (San Pedro Crisólogo,  Sermón 43).

Poder de intercesión del ayuno

Todos los que han querido rogar por alguna necesidad, han unido siempre el ayuno (la penitencia) a la oración, porque el ayuno es el soporte de la oración (San Juan Crisóstomo, en Catena Aurea, vol. 1P 377). Citas ~Fdez-Carvajal: Antología

Los ayunos agradables a Dios son: no hagas mal y sirve al Señor con corazón limpio; guarda sus mandamientos siguiendo sus preceptos y no permitas que ninguna concupiscencia del mal penetre en tu corazón [. . . ]. Si esto haces, tu ayuno será grato en la presencia de Dios (Pastor de Hermas)

“El sacrificio más acepto a Dios es el arrancar de nuestro corazón los afectos terrenos y los vicios: en esto consiste el verdadero culto.” (San Clemente, sent. 13, lib. 5, Tric. T. 1, p. 125.)»

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Beneficios espirituales y medicinales del Ayuno

jesus ayunando en el desierto

San Agustín, de Trinitate, 4,13

¿Por qué se ofreció a ser tentado? Para constituirse en mediador que venciese las tentaciones, no sólo con su auxilio, sino con su ejemplo.

San Jerónimo

Fue llevado, no obligado, ni cautivo, sino por el deseo de combatir.
Pseudo-Crisóstomo, opus imperfectum super Matthaeum, hom. 5

El diablo busca a los hombres para tentarlos, pero como el demonio no podía ir contra el Señor, Este fue a buscarlo. Por ello se dice: que fue para ser tentado.

San Gregorio Magno, homiliae in Evangelia, 16,1

Pero sépase que la tentación se hace de tres maneras: por sugestiones, por delectaciones y por consentimiento. Cuando nosotros somos tentados, empezamos por la sugestión, cayendo después en la delectación y en el consentimiento, pues obramos según las tendencias del pecado, propagado con la naturaleza, y por ello sufrimos las tentaciones. Pero Dios que se había encarnado en las entrañas de una Virgen, había venido al mundo sin pecado; por ello, ninguna lucha debía sentir en sí. Pudo ser tentado por sugestión, pero la delectación no pudo ofender su inteligencia y por ello, aquella tentación del diablo fue exterior y no afectó al interior.

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 13,1

Cuanto mayor es la soledad más tienta el diablo. Por ello tentó a la primera mujer cuando estuvo sola, sin su marido. De donde se le dio ocasión al demonio para que tentase. Por ello fue conducido al desierto.

Pseudo-Crisóstomo, opus imperfectum super Matthaeum, hom. 5

No sólo Jesucristo fue llevado por el Espíritu al desierto, sino que también lo son todos los hijos de Dios que tienen el Espíritu Santo. No se contentan con vivir ociosos, sino que el Espíritu Santo los insta para que emprendan alguna gran obra, lo cual equivale a ir al desierto a buscar al demonio, porque no hay injusticia allí, donde el diablo no se complace. Todo el bien existe fuera de la carne y fuera del mundo, porque el bien es superior a la carne y al mundo. Todos los hijos de Dios salen, pues, a tal desierto para ser tentados; por ejemplo: si te has propuesto no casarte, te lleva el Espíritu al desierto, esto es, más allá de los límites de la carne y del mundo, para que seas tentado por la concupiscencia de la carne. ¿Cómo puede ser tentado por la lujuria, el que todo el día está con su mujer? Pero debemos saber, que los verdaderos hijos de Dios, no son tentados por el demonio si no salen al desierto. Pero, los hijos del diablo, en la carne y en el mundo, son tentados y obedecen o consienten en la tentación. Así como el hombre de bien no fornica, sino que vive contento con su esposa, así el malo, aunque tenga su mujer, no se contenta con ella; esto se constata por regla general. Los hijos del diablo no salen a buscarlo para que los tiente; ¿qué necesidad tiene de salir a la pelea, quien no desea vencer? Los que son verdaderos hijos de Dios, salen más allá de los límites de la carne a combatir contra el demonio, porque arden en deseos de obtener la victoria. Por ello Jesús salió a buscar al diablo, para ser tentado por él.

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 13,1

Para que conozcas cuán útil y bueno es el ayuno y qué clase de escudo es contra el diablo y por qué después del bautismo conviene ayunar y no vivir sujetos a apetitos inmoderados, quiso ayunar Jesús, no porque El lo necesitase, sino para enseñarnos.

Pseudo-Crisóstomo, opus imperfectum super Matthaeum, hom. 5

Ahora expliquemos brevemente qué significan las tentaciones de Cristo. El ayuno es la abstinencia de una cosa mala; el hambre es el deseo de la misma cosa mala; su uso es el pan. El que se habitúa con el pecado convierte la piedra en pan. Responda, pues, al demonio cuando lo tiente, diciendo: «Que no de sólo el uso de aquella cosa vive el hombre, sino de la observancia de los mandatos de Dios». Cuando alguno se engríe como si fuese santo, es como llevado al templo y cuando se crea que está en la cumbre de la santidad, entonces es cuando le coloca sobre el pináculo del templo y ésta es la tentación que sigue a la primera, porque la victoria de la tentación produce la vanagloria y es causa de jactancia. Pero advierte que Cristo ayunó voluntariamente. El diablo lo llevó al templo para que tú te consagres espontáneamente a la abstinencia, pero por ello no te creas que has llegado a la cumbre de la santidad. Huye del orgullo del corazón y no experimentarás tu ruina. La subida al monte es la marcha hacia las riquezas y la gloria de este mundo, como que desciende de la soberbia del corazón. Cuando quieras hacerte rico, lo cual equivale a subir al monte, empiezas a pensar en adquirir las riquezas y los honores y entonces el Príncipe de este mundo te manifiesta la gloria de su reino. En tercer lugar, te ofrece las causas para que, si las quieres seguir, le sirvas, menospreciando la justicia de Dios.

Teofilacto

Se ha de comprender que todo hombre que obra el bien es hijo del esposo, y lo tiene consigo -es decir, a Cristo- y no ayuna, no haciendo obra de penitencia, porque no peca. Pero cuando el esposo se retira, cayendo el hombre en el pecado, ayuna y se arrepiente para curarse de su delito.