Obispo apóstata presidió Masivo sacrilegio en Argentina, apoyándose en Bergoglio.

Ángel José Macín elegido obispo por Bergoglio, ofició  una Misa sacrílega para dar la comunión (sacrílegamente) a treinta parejas de adúlteros, apoyando el sacrilegio masivo y la  apostasía  en  Bergoglio. El Concilio de Trento anatematiza a los  que promueven que se puede comulgar en pecado mortal. La impunidad de este sacrilegio implica directamente a Bergoglio haciéndolo responsable.


Adelante la Fe 13 de Junio 2017

bergoglio y macin

Este pasado domingo, en la Iglesia Parroquial de San Roque, Reconquista, Santa Fe (Argentina), el obispo local, Mons. Macín, nombrado por  Francisco en 2013, ha protagonizado un monumental y sacrílego escándalo que demuestra a las claras lo que hay tras Amoris laetitia.

parroquia san roque

En dicho templo organizó una Misa solemne, en la que informó públicamente que de acuerdo a las normativas enviadas en una carta hace más de 6 meses por Francisco, y en el marco de la integración de los cristianos “marginados” por su situación irregular de divorciados vueltos a casar o en situación irregular (divorciados en nueva unión), luego de haber realizado un periodo de 6 meses de encuentros sabatinos denominados “camino de discernimiento”, se dictaminó en concordancia por lo expuesto anteriormente (por orden del papa) INCLUIRLOS EN LA COMUNIÓN SACRAMENTAL Y PLENA, que se produciría en la ceremonia. En ningún momento se hizo mención a que aquellas personas hubieran realizado voto de castidad alguno o de vivir “como hermanos”.

En la misma se dio la comunión a todos las referidos (unas 30 parejas) acompañados por sus familiares quienes sacaron fotos en un clima festivo. No se hizo en ningún momento referencia a las escrituras que condenan el adulterio y si se mencionó una y otra vez los opúsculos de Amoris laetitia en donde se dice que los divorciados vueltos a casar deben ser incluidos en la comunión plena.

Este obispo, y todos los que siguen este tipo de indicaciones y actos, son sencillamente apóstatas, lobos vestidos de corderos que no sólo mandan almas al infierno, sino que profanan la Eucaristía, de lo cual tendrán que dar cuenta ante Dios.

Esta noticia está confirmada por Adelante la Fe por testigos presenciales y, por si quedara alguna duda, puede cotejarse en la información local.